Mujeres Que Transforman es una plataforma que busca visibilizar los emprendimientos que realizan las mujeres en el Perú, así como las problemáticas y desafíos al que se enfrentan día tras día.

Derribando mitos

Cada vez con más frecuencia las discusiones en torno al feminismo recogen una serie de frases y conceptos que no siempre están construidos a partir del conocimiento sino por una serie de prejuicios o mitos. Para conocer mejor el origen del discurso y aclarar los términos del debate, Mujeres que transforman conversó con cuatro feministas de diferentes disciplinas.

¿Por qué el feminismo se entiende como lo opuesto al machismo?

Angelica Motta, antropóloga: Creo que se ha naturalizado tanto la desigualdad que, desde esa inconsciencia y naturalización, los reclamos de las mujeres se leen como búsqueda de superioridad. La otra posibilidad es que con total consciencia de la desigualdad se quiere perpetuar el status quo y entonces se busca deslegitimar a los feminismos equiparandolos con el machismo.

Victoria Guerrero, escritora: El feminismo se entiende como ‘hembrismo’ porque ha habido un equívoco en la manera en que muchas mujeres han asumido el poder. Es decir, ha habido un uso del poder que era calco y copia del que han ejercido los hombres por siglos. Es contra esta percepción errónea que se enfrenta el feminismo, que combate el sistema patriarcal y, por tanto, la construcción de las relaciones de poder.

Fabiola Narvaez, comunicadora: En esta época en la que uno es prosumidor, nunca nos deja de llegar nueva información, nuevas interpretaciones del feminismo o de lo que piensan que significa ser feminista. Una de las primeras cosas que la gente empezaba a preguntarme era “si buscan la igualdad, ¿por qué se llama feminismo y no igualitarismo?, ¿por qué tiene que llevar la palabra femenina?”.

¿Sólo las mujeres puedes ser feministas?

Angelica Motta: Si entendemos el feminismo como una lucha de emancipación y liberación de estructuras opresoras de género entonces se trata de una lucha a la que pueden abonar mujeres y hombres, pero también es cierto que el protagonismo es de las mujeres. Existen intereses y privilegios muy grandes que los hombres deben dejar para alinearse en la lucha y eso suele ser difícil, pero ciertamente también tienen asuntos que ganar a nivel humano y les traería vidas más plenas. Llámense feministas o antipatriarcales.

Victoria Guerrero: No creo que sólo las mujeres puedan ser feministas. Sin embargo, es el sujeto sobre el que recae la mayor opresión. Digamos que las mujeres, en general, debemos ser conscientes de este tipo de opresión particular para poder entender también otras opresiones y politizarnos. El asunto es que muchos de los que se han dicho feministas o “aliados” pocas veces han entendido que su lugar está en un segundo plano y, muchas veces, han mostrado lados agresivos o súbitamente se vuelven intolerantes a la crítica. De allí que muchos movimientos de mujeres no acepten a estos aliados. Para empezar, por ejemplo, debería haber una reflexión sobre cómo ejercen su masculinidad. Pedir disculpas, por ejemplo. Yo hasta ahora no escuché nada de eso.

Fabiola Narvaez: Yo me refiero a los hombres que apoyan el feminismo como aliados, aquellos que no ejercen la lucha en el movimiento feministas activamente y que están en constante formación y deconstrucción. Un hombre jamás va a poder entender lo que es vivir con la condición de mujer en este sistema, pero sí puede entender la lucha y solidarizarse con nosotras. Yo creo que al final todxs los que nos subimos al barco sabemos que es una lucha constante de deconstrucción.

¿Por qué es importante consolidar el feminismo en América Latina?, teniendo en cuenta que fue un movimiento social iniciado en Europa y EE.UU, que tienen contextos históricos distintos.

Angelica Motta: Hoy en día el feminismo en América Latina tiene sus propios reclamos y dinámicas. Por ejemplo está toda una veta decolonial que justamente trata de cuestionar como un proyecto a la vez colonizador y patriarcal instaura dinámicas particulares de violencia contra las mujeres y les quita la politicidad que tenían antes de la colonización. Se trata de reflexiones muy importantes que nacen de nuestro particular proceso histórico.

Victoria Guerrero: La opresión nos toca a todas las mujeres en mayor o menor grado. En América Latina el machismo es feroz con estadísticas altas de agresión y asesinato. El feminismo tiene su historia de las ideas en occidente, no es cuestión de copiar, sino de ver cómo se reproduce esa opresión aquí en los distintos contextos culturales y sociales. Más aún, las mujeres indígenas y campesinas quienes han pasado por procesos de abuso y exterminio en muchos casos.

Jeannette Llaja, abogada: A diferencia de otros continentes, en América Latina lo que tenemos que enfrentar es una situación del retrocesos importantes. Hay una oleada de grupos fundamentalistas que buscan retroceder en el reconocimiento de los derechos de las mujeres. Por eso es importante trabajar los feminismos interseccionales desde sus diversidad, tanto en identidad como en demandas.

¿Por qué se cuestiona tanto la veracidad de las denuncias por violencia hacia las mujeres?

Angelica Motta: Porque desestabilizan un poder históricamente afirmado en el dominio de los cuerpos de las mujeres.

Victoria Guerrero: Porque nos basamos en términos legalistas cuando nos conviene. El acoso y el abuso pocas veces pueden ser probados con papelitos y formulario o testigos, además de todo un sometimiento a un sistema policial que no te cree. El día en que este sistema comience a cambiar y los hombres se hagan responsables de sus actos y dejen de decir “pobrecito, lo arruinaste” o “me arruinaste”, podremos hablar de aliados.

Jeannette Llaja: Somos una sociedad en donde la violencia hacía la mujer está altamente tolerada, legitimada y cuestionada por eso la denuncia es resistida. Por otro lado, los estereotipos que presentan a las mujeres como manipuladoras o mentirosas, y la sexualización de sus cuerpos también suman al no reconocimiento de los abusos que sufren.

¿ Por qué se emplea el término feminazi para descalificar al feminismo?

Angelica Motta: Es una estrategia de desprestigio como llamarnos brujas, locas o fanáticas. Se trata de golpear a un movimiento que quiere cambiar las estructuras de poder en la sociedad y eso sin duda incómoda.

Victoria Guerrero: Feminazi es la manera más simplona de intentar descalificar a las activistas feministas. Son fantasmas que crea el patriarcado a través de los medios de comunicación y las redes sociales para mantener a el status quo.

Combatir las desigualdades implica reflexionar sobre nuestra propia situación de privilegio y/o subordinación, sin miedo pero siempre con una postura crítica. El feminismo, en tanto herramienta de transformación social y cultural, es aliado y avanzar hacia la igualdad sustantiva, requiere de todas y todos.

Escribe: Joselyn Leyva

Imagen: Ajuntamiento de Barcelona