Mujeres Que Transforman es una plataforma que busca visibilizar los emprendimientos que realizan las mujeres en el Perú, así como las problemáticas y desafíos al que se enfrentan día tras día.

Las mujeres en la escena musical: cifras de un terreno abiertamente desigual

Dentro de pocas semanas el colectivo María Landó, plataforma feminista que busca visibilizar el trabajo que realizan las mujeres en el sector musical, cumple su primer aniversario y tiene para el recuento de logros no solo la intensa actividad de dar voz a las mujeres en el rubro, sino una interesante investigación que desde agosto del 2018 analiza la presencia femenina en festivales de música en el Perú.

Fabiola Narváez directora de investigaciones del colectivo compartió con MQT los hallazgos y la experiencia de realizar este estudio cuantitativo con el fin de saber exactamente cuánta presencia femenina tuvieron los principales festivales musicales del Perú en el 2018.

“Más que ser críticas con la curaduría y los promotores de estos festivales, se trata de poner el tema sobre la mesa, porque creemos que esto es solo un síntoma de una problemática mayor. Si la situación fuese al revés (13 % solo proyectos masculinos y 87 % solo proyectos femeninos) también sería un hecho preocupante y terrible”.

La iniciativa de María Landó se suma a otras investigaciones previas hechas por otros colectivos de la región latinoamericana, como por ejemplo la plataforma feminista chilena Ruidosas cuyos hallazgos son también llamativos.

Según esa investigación, hecha durante la primera mitad del año 2018, en Chile, solo el 10.1 % fueron proyectos musicales conformados por mujeres, el 13.9 % fueron proyectos mixtos, mientras que el 76.1 % fueron proyectos integrados por hombres. Por otra parte, México y Colombia presentan porcentajes con un 20 % y 30 % de presencia femenina y en Argentina existe entre un 14 % y 20 %.

María Landó, además de investigar, también ha organizado diversas actividades para conversar un poco más acerca de las experiencias de algunas productoras, gestoras, managers, sonidistas, promotoras, artistas con muchos años de trayectoria y las nuevas en el mundo de la música. Este acercamiento les permitió acumular muchos testimonios.

“En las entrevistas también nos contaron anécdotas que demuestran la discriminación de género. Podría decir que a partir de todo lo que María Landó ha podido evidenciar el año pasado fue que decidimos realizar esta investigación y ver cómo nos iba en los escenarios”.

En el balance que realiza la directora de la investigación, el análisis del resultado permite destacar puntos de importancia de cara a los cambios que se necesitan. “Estamos aprendiendo a reconocer nuestros logros. Todas o la gran mayoría valoran los espacios o plataformas de comunicación creados para ellas y desean ser reconocidas por su trabajo ante todo. Sin embargo, se enfrentan al miedo a entrar en un rubro dominado por la presencia masculina y cargado de prejuicios”.

El objetivo, tras el análisis, es poner manos a la obra para lograr una situación similar a la de otros países. “Fue una alegría ver el cartel del Primavera Sound de Barcelona 2019, el cual cuenta con el mismo número de artistas hombres y mujeres por primera vez en 17 años.

La investigación publicada es un buen punto de partida para la discusión sobre las razones de esta desigualdad. “Esto no quiere decir que sea más fácil para una banda compuesta por hombres, pues en general, dedicarse a la música en Perú es difícil. Sin embargo, por el mismo hecho de que existan mayores prejuicios hacia las mujeres en la música, el esfuerzo a que sean notadas o tomadas en serio es mayor”, explica Fabiola Narvaez.

Además, la falta de mujeres en los escenarios no permite tener referentes para nuevas generaciones de mujeres que quieren dedicarse a la música. Así también la poca difusión a artistas mujeres y la persistencia de un círculo único en el que se terminan consumiendo las mismas bandas y artistas (un problema para nuevas propuestas musicales, sean hombres o mujeres) afecta las condiciones de igualdad.

“La música aún es una carrera muy poco incentivada para las mujeres (a comparación de los hombres, quienes tienen mayor aceptación para ejercer esta profesión) y existe un ambiente hostil, el cual puede desalentar a alguien a involucrarse en la música”, dice Fabiola, que además de investigadora en María Landó es también manager de algunas bandas.

“He escuchado comentarios misóginos en la escena musical o actitudes que antes normalizaba, pero ahora estoy aprendiendo a reconocer y combatir”. Larga y necesaria tarea en la que todas tenemos algo que aportar desde nuestra propia voz.

 

Informe: Redacción MQT

Colaboración e imagen: Fabiola Narvaez – Colectivo María Landó