Mujeres Que Transforman es una plataforma que busca visibilizar los emprendimientos que realizan las mujeres en el Perú, así como las problemáticas y desafíos al que se enfrentan día tras día.

La Educación que necesitamos para el Bicentenario

¿Es posible que para el Bicentenario tomemos la decisión de ser ciudadanos que cuenten con las competencias para transformarnos en una nación inclusiva, orgullosa de ser educada? Para ello, ¿deberíamos poder utilizar la educación para poner en valor, primero desde casa, en lo cotidiano y luego o en paralelo ante el mundo, la riqueza de nuestra diversidad, cultura e innovación?

Mi respuesta:¡ Sí, es posible! Pero, en la medida que seamos conscientes de la realidad, de nuestro contexto y de la importancia de asumir responsabilidad ciudadana para transformar deseos en acciones alineadas a objetivos. En concreto: Pensar para hacer y transformar.

Les propongo hacerse algunas preguntas. Cada quien piensa diferente, por ende las respuestas serán diferentes. Pero el proceso de pensar nos integra, nos vincula con temas concretos, nos lleva a pasar por la experiencia de cuestionarnos, respetarnos y asumir el coraje de decidir para hacer.
1.-¿Es posible que el Estado solo brinde educación de calidad en el Perú, en este contexto?
2.-¿Necesitamos una educación diferente para este siglo en nuestro país?, ¿Qué tipo de educación imaginamos para nuestros hijos o las futuras generaciones cuando los enviamos al colegio?

Brevemente, transmito mi pensar de las preguntas anteriores.
Primero: Considero que hay criterios de contexto político, económico y social que desenfocan o agregan carga adicional para que el Estado no logre lo que ha planificado y menos concrete el trabajo intersectorial que se requiere para alcanzar transformación hacia el Bicentenario. Cabe resaltar que, la oportunidad de lograrlo depende de todos porque TODOS somos el Estado. Por eso, tenemos que asumir una posición diferente. Debemos de pensar para hacer con sentido y enfocados en una visión de país educado, inclusivo e integrado.

Segundo: Sí es urgente e importante una educación diferente para este siglo de cambios acelerados y retos en todos los ámbitos, los cuales requerirán de la aplicación interdisciplinar de las áreas STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas) para lograr soluciones a problemas que nos afectan y/o afectarán de manera directa a todos. La educación tradicional donde el escolar espera la pregunta y la respuesta, la instrucción para hacer de una manera, utilizando un estrategia específica, donde la creatividad es aplastada por la memorización y los procedimientos únicos es un contrapropósito que nos aleja del objetivo educativo transformacional al Bicentenario. Por lo mismo, el aterrizaje de una educación por competencias que promueve el Currículo Nacional desde la primera infancia se debe materializar. Para ello, se requiere en los estudiantes y los peruanos en general concreten capacidades, conocimientos y actitudes que les permitan ejercer derechos y deberes ciudadanos, contar con competencias de pensamiento crítico, pensamiento creativo, comunicación y colaboración que los lleve a encontrar el sentido a la educación para la vida del Siglo XXI y estar preparados para afrontar las oportunidades y retos del presente y futuro tan cambiante. En ese proceso, la persona debería poder encontrarse en su condición de ser humano, ser cada vez más autónomo, formar su temperamento, reconocer sus habilidades, áreas de mejora e intereses.

Sin embargo, cabe destacar que lo anteriormente mencionado es un proceso que, desde mi punto de vista, tiene un importante disparador: el nuevo docente y el nuevo ciudadano. Cada uno con objetivos definidos, fortalecidos, motivados por hacer, que identifican y conocen el contexto que será el espacio educativo de transformación que trasciende a la escuela y vincula a los diferentes actores. Este tipo de sinergia promoverá en el estudiante, el gusto por encontrar su interés. Una vez que las personas encontramos el gusto por aprender con sentido, nos vinculamos con nuestro contexto próximo, nos cuestionamos, indagamos, construimos el conocimiento, tomamos decisiones para comunicarnos y trabajar juntos para solucionar problemas del entorno que tienen impacto local y global. El ser humano antes descrito, independientemente de su edad, es un ciudadano feliz, competente y activo transformador.

No es ese tipo de educación la que deseamos y necesitamos para nuestros hijos y nuestra sociedad, en este siglo?
Cómo lograrlo? Una vez más, la educación diferente depende de todos! Y por lo mismo, debemos de identificar que la suma de acciones ciudadanas individuales es clave para educar. Además, asumir que el trabajo conjunto del Estado, incluyéndonos, Empresa y Sociedad Civil es la ruta para lograr concretar transformación a través de una educación diferente, en un país maravilloso, diverso que debe lograr acortar brechar y lograr saltos para el bien de todos.
Entonces, trabajemos juntos para que al Bicentenario, la escuela se fortalezca e impacte en docentes, estudiantes, padres de familia y la comunidad educativa en general y trascienda a espacios públicos relevantes, coherentes y consistentes que fortalezcan la generación de territorios y ecosistemas que se retroalimentan para seguir transformando en el Siglo XXI.

Por: Mayte Morales Arce
Instituto APOYO- Editora invitada MQT Noviembre