Mujeres Que Transforman es una plataforma que busca visibilizar los emprendimientos que realizan las mujeres en el Perú, así como las problemáticas y desafíos al que se enfrentan día tras día.

¿Cómo lograr que más mujeres incursionen en el campo tecnológico?

Lucía del Carpio y Zoe Kinias, profesoras del Instituto Europeo de Administración de Empresas, realizaron en diciembre último un seminario web sobre los resultados de la investigación “¿Más mujeres en la tecnología? Evidencia de un experimento de campo que aborta la identidad social”. Este estudio investiga si las consideraciones y normas de identidad social pueden estar impulsando elecciones ocupacionales por parte de las mujeres

Nada más al empezar, Del Carpio explica tres motivaciones que la llevaron a realizar esta investigación junto a su colega, María Guadalupe: el cambio de las habilidades que hoy en día se consideran valiosas en el mercado laboral, la segregación ocupacional por género y el desbalance de género que existe en el sector tecnológico.

Para demostrar la brecha de género existente en dicho sector, Del Carpio revela que solo el 17% de ingenieros en Google son mujeres. En facebook y en Instagram, las cifras son aun más preocupantes: 15% y 10% respectivamente. En el Perú, señala Del Carpio, solo el 7% del sector tecnológico está ocupado por mujeres. Estos porcentajes, también encontrados en otros campos laborales, convencieron a las autoras de profundizar en el rubro del estudio.

¿Por qué hay tan pocas mujeres trabajando en el sector tecnológico? Del Carpio ofrece tres hipótesis. La primera es que las mujeres no están postulando a puestos de trabajos en el rubro. Según la investigadora, las mujeres podrían estar asumiendo que el éxito femenino es casi imposible en este campo o simplemente tienen preferencias distintas. Las otras dos hipótesis son la poca cantidad de oportunidades de capacitación y/o la pura y dura discriminación de los empleadores.

Para identificar el verdadero problema, las investigadoras realizaron un experimento con Laboratoria: la empresa social peruana que apuesta por las mujeres ofreciéndoles capacitación especializada y convirtiéndolas en desarrolladoras web listas para insertarse al mercado.

Laboratoria es una organización dirigida a las mujeres que las capacita en programación web en menos de un año. El perfil de las mujeres que se inscriben en este campo de entrenamiento o bootcamp, según Del Carpio, tiene entre 18 y 30 años, es de bajos recursos (aunque viva en la capital del país) y busca mejorar sus ingresos. Esta organización fue vital para recopilar la información requerida.

Este experimento de campo aleatorio, como lo describen sus autoras, buscó “analizar el cambio de la autoselección de las mujeres en el sector tecnológico cuando se modifica el mensaje de reclutamiento a sus posibles solicitantes”. En pocas palabras, la investigación busca descartar si el origen de la baja tasa de participación femenina en el campo tecnológico radica en la comunicación del reclutamiento.

El experimento se basó en impulsar las campañas de reclutamiento de Laboratoria a través de cambios en los pilares del mensaje o “tratamientos”, como se denominan. Mientras que las campañas anteriores se centraban en aspectos técnicos y ofrecían información justa y necesaria, para el estudio se impulsaron tres componentes: el éxito de las mujeres en la tecnología, el desarrollo de una red de amigos y contactos (network) y los modelos a seguir.

El resultado sobrepasó lo esperado: se duplicó la probabilidad de mujeres postulantes al programa.

En el estudio original, que puedes leer aquí en inglés, se revela la verdadera dimensión de los resultados:

“Además de un mensaje de control con información genérica, en un mensaje de tratamiento corregimos percepciones erróneas sobre los rendimientos esperados para las mujeres y su capacidad para seguir una carrera en tecnología. Este mensaje de desvío duplica la probabilidad de aplicar (del 7% al 15%)”.

La conclusión, siempre según Del Carpio, es que un pequeño cambio en el mensaje de reclutamiento puede aumentar significativamente las aplicaciones de una carrera en tecnología.

En el estudio se incluye un experimento de seguimiento llevado a cabo en México en el que los componentes de tratamiento fueron resaltados de distintas formas. Mientras que en algunas campañas se enfatizó el modelo a seguir de las mujeres postulantes y el éxito que pueden lograr, en otras campañas se resaltó la posibilidad de crear una red de contactos..

El resultado fue que los tratamientos más importantes que mejores resultados obtuvieron fueron los roles a seguir y el éxito de las mujeres en el campo tecnológico.

“En un experimento de seguimiento, descompusimos los tres componentes del tratamiento: abordando la probabilidad de éxito para las mujeres, la provisión de un modelo a seguir y el desarrollo de una red de amigos y contactos. Encontramos que los componentes clave son la provisión de un modelo a seguir y la desvinculación sobre el éxito de las mujeres en el sector de la tecnología”.

El estudio de Lucía Del Carpio no solo demuestra el rol fundamental que cumple la comunicación al momento de reclutar mujeres para el rubro tecnológico (y cualquier otro), también evidencia el cambio que puede generar una simple modificación en un lenguaje enfocado en el empoderamiento y la capacidad de las mujeres para lograr aquello que consideraban imposible.


Víctor Caballero
Periodista. Escribe en utero.pe