Mujeres Que Transforman es una plataforma que busca visibilizar los emprendimientos que realizan las mujeres en el Perú, así como las problemáticas y desafíos al que se enfrentan día tras día.

Peruanas, hay avances, y aún un largo camino por delante

Por primera vez en 11 años, desde que el Foro Económico Mundial empezó en 2006 a rastrear cómo evoluciona la brecha de género en el mundo, los resultados han revelado un cambio adverso: si hace poco se calculaba que poco más de 80 años alcanzarían para atajar esta problemática en su totalidad, ahora esta se ha elevado a cien años.

Actualmente, la brecha global de género se ubica en 68.0%, según el Informe global sobre la brecha de género 2017. Los progresos en educación y salud se mantienen, pero el empoderamiento político y, particularmente, la participación económica parecen resistirse. Esta última ha marcado el índice más bajo desde el año 2008: solo el 58% de la brecha en participación económica se ha cerrado.

Si se calcula que se requiere poco más de una década para cerrar la brecha en materia de educación, la brecha en participación económica necesitará un trabajo mucho más arduo: 217 años. Esto se debe, indica el informe, a que si bien cada vez hay más mujeres que reciben una educación de calidad, muchas industrias están fallando en contratarlas, retenerlas y promoverlas.

De los 24 países de la región de América Latina -que requerirán 79 años para esta tarea, solo por detrás de Europa Occidental (61 años) y el sur de Asia (62)- 18 han mejorado su puntaje general comparado con el año pasado, mientras que seis han retrocedido. En ese panorama, el Perú, junto con Uruguay, muestran resultados acertados: ambos han logrado avanzar en un 3% en relación a las brecha de género en general.

En Perú, si bien se conserva una de las brechas de género más amplias en Salud y Supervivencia, se destaca los avances en el empoderamiento político y las mejoras en la participación económica, avances en los que juegan un papel clave las políticas de equidad de la empresas.

Justamente el ránking peruano de equidad de género en las organizaciones realizado por Aequales, que ha evaluado a 133 organizaciones privadas y 8 públicas, concluye en su último informe que, entre otras cosas, las empresas han comenzado a entender la necesidad de trazar objetivos y estrategias a favor de la equidad de género y que se está empezando a medir el impacto de las políticas inclusivas.

Sin embargo, se trata solo de un inicio. Las cifras recogidas trazan un largo camino por delante. Los objetivos e indicadores vinculados a la equidad de género aún son pocos. De las organizaciones analizadas, solo el 43% cuenta con objetivos internos en esta línea, solo el 39% cuenta con políticas de equidad de género y solo el 32% con indicadores sobre estos avances. El reto es doble en el sector de las empresas nacionales, ya que solo el 21% cuenta con políticas de este tipo, mientras que en las transnacionales estas están presentes en el 53%.

Las consecuencias de este escenario se reflejan con mayor notoriedad en la poca presencia femenina en los puestos claves de las organizaciones: en los niveles más altos de las 141 organizaciones participantes en el informe de Aequales, solo hay un 24% de mujeres, frente a un 76% de hombres.

En este caso, sin embargo, la tendencia no se reduce a la realidad nacional. El reporte de Foro Económico Mundial señala que en la última década la proporción de mujeres líderes ha aumentado en un promedio de poco más del 2% y solo en áreas como la salud, la educación y las organizaciones sin ánimo de lucro las mujeres superan el 40% del liderazgo.

El avance de las políticas de equidad en las empresas es urgente en el Perú. En el 2006 el país ocupó el puesto 60 del ranking mundial y en el 2017 ha alcanzado el puesto 46, pero es el poco avance en la participación y las oportunidades económicas las que frenan un mayor despunte, ya que en esos aspectos específicos se ha dado el mayor retroceso: del puesto 86 al 98.

En medio de un panorama mundial que por primera vez muestra un retroceso en la tarea por cerrar las brechas de género, las aún pocas iniciativas que empiezan a darse en el país cobran mayor relevancia. El tiempo dirá si surgieron para permanecer.